El más joven de los tres grandes creadores del Cinquecento, junto con Leonardo y Miguel Ángel, y también el más ecléptico, es uno de los más grandes e influyentes artistas de todos los tiempos y su estilo, equilibrado y sereno, se considera el paradigma del clasicismo.

Primeros años en Umbría (1843-1504)

Rafael nació en Urbino en 1483. Su padre, Giovanni Santi, pintor y humanista, formaba parte de la corte del duque Federico de Montefeltro. Ese ambiente cortesano, probablemente forjarán en el joven Rafael su carácter afable, cortés y lleno de gracia que tanto admiraron sus contemporáneos y que le permitió moverse con comodidad en las altas esferas sociales.

En 1499 se traslada a Perugia y se convierte en pupilo y ayudante del pintor Perugino, desarrollando un estilo muy parecido al de su maestro. La obra más importante de esta época Los desposorios de la Virgen (1504) denota esta influencia en su composición simétrica y estática, más próxima al estilo del Quattrocento.

Estancia en Florencia (1504-1508)

Los cuatro años que pasó en Florencia serán fundamentales para su formación por la influencia que recibirá de pintores contemporáneos suyos como Fra Bartolomé, pero sobre todo de Leonardo y Miguel Ángel. Abandonará su estilo suave y delicado y un tanto geométrico para preocuparse por el movimiento, los escorzos y la anatomía de los cuerpos; y se esforzará en conseguir una plasmación distinta de las luces y las sombras que den a sus obras un aspecto más natural.

El tema más demandado por su clientela durante esta época será la Virgen con el niño: la Madona del gran duque (1505), la Madona del jilguero (1505) o la bella jardinera (1507) muestran la influencia de Leonardo en la expresión de serenidad y los esquemas compositivos triangulares.

Por su parte, la influencia de Miguel Ángel es más evidente en el cuadro del Santo entierro (1507) por la disposición y actitudes de los cuerpos y por su tratamiento anatómico.

La Madona del jilguero y La bella jardinera
La Madona del jilguero y La bella jardinera

Periodo triunfal en Roma (1508-1520)

A finales de 1508 se traslada a Roma, llamado por el papa Julio II. Probablemente, gracias a la recomendación de Bramante, arquitecto encargado de la basílica de San Pedro, que al igual que Rafael también era de Urbino.

Su primer encargo será la decoración mural de cuatro estancias o habitaciones privadas del papa.

Al mismo tiempo, también trabaja en el Vaticano Miguel Ángel decorando la Capilla Sixtina por lo que nace cierta rivalidad entre los dos maestros de caracteres muy distintos.

Para la primera de estas salas, la stanza della signatura, realizará la famosa Escuela de Atenas (1510-12). El fresco representa un espacio arquitectónico abierto de grán amplitud, organizado con un perfecto sentido de la perspectiva, donde Platón y Aristóteles y otros filósofos antiguos discuten y argumentan. Rafael dispone a los filósofos en grupos de forma equilibrada y elegante, demostrando su magistral sentido de la composición y su dominio de la perspectiva lineal.

 

La Escuela de Atenas
La Escuela de Atenas

Además de trabajar para el papa, recibe multitud de encargos de importantes clientes por lo que tendrá que recurrir a un amplio taller de ayudantes que trabajarán a partir de dibujos del maestro.

Su fama le lleva a decorar con frescos la Villa Farnesia para la que realiza una de sus más conocidas obras mitológicas: El triunfo de Galatea (1513). Pinta una serie de cartones para tapices destinados a decorar la capilla sixtina y multitud de retratos de papas, cardenales y otros poderosos personajes que destacan por su decoro, belleza y elegancia.

Además de pintor, tambien desarrolló una importante actividad como Arquitecto. Cuando en 1514 muere Bramante, se le encarga continuar con las obras de la basílica de San Pedro. Si bien la mayor parte de su obra fue derrumbada o modificada al asumir el proyecto Miguel Ángel.

Su última obra será la Transfiguración (1517-1520), donde anticipa un nuevo lenguaje más próximo al manierismo y al barroco en las posturas y expresiones de los personajes, el claroscuro e incluso el uso de las diagonales en la composición.

Su muerte prematura en 1520, con treinta y siete años le impidió finalizar esta obra así como concluir la decoración de las estancias del papa en el vaticano que quedarán en manos de sus discípulos, principalmente Giulo Romano y Gianfrancesco Penni.

Su muerte coincide, más o menos, con un cambio de gusto manierista que propiciará la aparición del barroco y que llevará al arte en una dirección opuesta a su clasicismo equilibrado.

Detalle de la Transfiguración, última obra de Rafael
Detalle de la Transfiguración, última obra de Rafael