Pedro Pablo Rubens

Rubens nació en Siegen (Alemania). Su padre, protestante, era jurista en Amberes y por causa de la guerra con los españoles y problemas religiosos la familia debe huir de la ciudad. Rubens pasará su infancia en Colonia hasta que a la muerte de su padre, la familia vuelva de nuevo a Amberes con la condición de que se conviertan al catolicismo.

A los 15 años entra a trabajar como aprendiz en el taller de Otto Van Venn, uno de los paisajistas más reputados de Amberes; a los 21 se convierte en maestro del gremio de artistas de San Lucas y a los 23 viaja a Italia, auténtica escuela de pintores. Durante ocho años descubre las esculturas clásicas de Roma y se inspira en los colores de los pintores venecianos y del Renacimiento italiano. Trabaja para el duque de Mantua para el que pinta varios retratos y decora iglesias. En 1603 acompaña a una expedición que transporta regalos para Felipe III, rey de España. Este viaje le permite iniciar su labor como embajador y conocer obras de Tiziano que copiará.

Autorretrato de Rubens con su primera mujer Isabel Brandt
Autorretrato de Rubens con su primera mujer Isabel Brandt

Poco a poco Rubens se convertirá en uno de los pintores más importantes de su época y paradigma del estilo Barroco. A los 32 años su reputación hace que sea nombrado pintor del Archiduque Alberto y de su esposa la Infanta Isabel, soberanos de los Paises Bajos.

En 1603 se casa con Isabelle Brandt con la que tendrá tres hijos y empieza a recibir encargos importantes como el tríptico de La Elevación y El Descendimiento para iglesias de Amberes con las que cosecha gran éxito que le permiten comprar una gran casa en esta ciudad que convertirá en un auténtico palacio donde instalará su taller. En esta época recibe gran número de encargos que no hubiera podido asumir sin la ayuda de sus discípulos y colaboradores entre los que destacan Antoon Van Dyck o Jacob Jordaens.

El Descendimiento. Catedral de Amberes
El Descendimiento. Catedral de Amberes

Rubens es nombrado caballero por el rey de Inglaterra Carlos I, recibe encargos importantes de la reina de Francia María de Médici y del rey de España Felipe IV. El pintor es también un hombre culto, de formación humanista, que habla varios idomas y un hábil diplomático que se relaciona con las clases dirigentes de la sociedad. Discreto, amable y persuasivo, es enviado en varias ocasiones en misión secreta por los monarcas europeos.

Con 53 años, Rubens se casará con Helena Fourment de 16 años, una bella joven, hija de un famoso mercader de sedas y tapices, con la que tendrá cuatro hijos más. Helena se convertirá desde ese momento en la principal modelo del pintor tanto para sus santas como para sus venus. La felicidad conyugal que vive el artista en estos años se expresa en cuadros como El Jardín del Amor.

El Jardín del Amor. Museo del Prado. Madrid
El Jardín del Amor. Museo del Prado. Madrid

Sus últimos cuadros son encargos de la monarquía española e inglesa. Rubens fallece en su casa de Amberes en 1640, a punto de cumplir 63 años.

El rapto de las hijas de Leucipo
El rapto de las hijas de Leucipo

Características

Ningún pintor encarna el Barroco mejor que Rubens con un estilo caracterizado por un dramático movimiento, emociones profundas, la representación sensual del cuerpo humano, los colores brillantes y una pincelada libre y fluida. Características que aprendió de pintores como Rafael, Miguel Ángel, Tiziano, Caravaggio o Veronés.

Dominó todos los formatos y géneros: retratos, pintura religiosa, temas mitológicos, paisajes y bodegones.

Su obra influyó a generaciones enteras de pintores posteriores hasta los románticos franceses del siglo XIX.

Las Tres Gracias (detalle). Museo del Prado. Madrid
Las Tres Gracias (detalle). Museo del Prado. Madrid