Prototipo de hombre universal: humanista y científico, se le considera uno de los artistas más influyentes de todos los tiempos.

Interesado por gran variedad de conocimientos: anatomía, arquitectura, botánica, poesía, música, ingeniería,… sus aportaciones más importantes a la pintura fueron la perspectiva aérea y la técnica del sfumato.

Primera etapa: formación

Leonardo nació en 1452 en Vinci, una pequeña ciudad muy próxima a Florencia. A los catorce años su padre le confía a Verrochio, uno de los artistas más importantes de Florencia, para que se encargue de su educación artística. En el taller del pintor coincide con otros grandes pintores como Perugino, Ghirlandaio y Botticelli. Durante estos años, y dado que era un joven apuesto, probablemente posa en varias ocasiones como modelo para su maestro (la escultura del David y el ángel del cuadro Tobías y el ángel según algunos historiadores serían retratos del joven Leonardo).

"David" y detalle de "Tobias y ángel", dos obras de Verrochio que según algunos críticos podrían tener como modelo al joven Leonardo.
"David" y detalle de "Tobias y ángel", dos obras de Verrochio que según algunos críticos podrían tener como modelo al joven Leonardo.

Su gran talento y el afecto que le unía a su maestro hacen que colaboré con él en alguna de sus obras (el ángel que aperece arrodillado a la izquierda en el cuadro El bautismo de Cristo de Verrochio es obra de Leonardo).

En 1472, con veinte años, ya aparece inscrito en el registro de la Compañía de San Lucas como pintor florentino. En 1476 es acusado de sodomía pero finalmente es absuelto.

A parte de La Anunciación (1472-75) de los Uffizi, sus dos obras más importantes de este periodo son San Jerónimo (1480) y La Adoración de los magos (1481-83), ambas inacabadas; algo bastante habitual en la producción de Leonardo.

Primera estancia en Milán

En 1482, con treinta años, se traslada a Milán donde trabaja para el duque Ludovico Sforza no solo como artista sino también como ingeniero militar.

En 1490, estando en Milán, contrata como criado a Salai que se convertirá en uno de sus primeros alumnos y permanecerá a su lado hasta 1518, un año antes de la muerte del pintor.

En Milán Leonardo permanecerá diecisiete años y pintará, entre otras obras, La Virgen de las rocas (1483-86) del Louvre o el bello retrato de la amante de Ludovico Sforza, Cecilia Gallarani, conocido como La dama del armiño (1485). Pero la obra más importante de este periodo, y quizás de toda su trayectoria, será la pintura que realiza para el refectorio del convento dominico de Santa María de la Gracia, La última cena. Una obra llena de serenidad y sencillez donde muestra su dominio de la perspectiva y un interés por plasmar movimientos y emociones de lo más diverso y que le daría fama de uno de los primeros maestros de Italia. Su mal estado de conservación, ya evidente en vida del pintor, se debe, entre otras causas, a la búsqueda y experimentación constante de nuevas técnicas que interesaban al artista y que no siempre fueron exitosas.

Vuelta a Florencia

En 1499 el ducado de Milán caé en manos de los franceses y, tras una breve estancia en Mantua y Venecia, Leonardo vuelve a Florencia, donde es reconocido como un gran maestro. Se le encarga La Batalla de Anghari (1503-05), una pintura al fresco para decorar la gran Sala del Consejo del Palacio de la Señoría. Una vez más, la obra quedará inacabada y con el tiempo, debido a su deteriodo, desaparecerá (conocemos su aspecto gracias a un dibujo de Rubens).

Durante esta estancia en Florencia pintará la que tal vez sea su obra más conocida: La Mona Lisa o Gioconda (1503-06), misterioso retrato femenino que acompañará al artista hasta su muerte y que retocará constantemente.

Segunda estancia en Milán

En 1503 vuelve a Milán y crea un taller donde acogerá a numerosos discípulos que propagarán su estilo dentro y fuera de Italia. En esta época conocerá a Francesco Melzi, su discípulo más querido, que ya no se separá de él hasta su muerte y será el hererdero de muchas de sus obras.

Pinta durante este perido una segunda versión de La Virgen de las rocas (1507) conservada en la National Gallery de Londres y Santa Ana , la Virgen y el niño (1510)

Detalle de "Santa Ana, la Virgen y el niño"
Detalle de "Santa Ana, la Virgen y el niño"

Roma y Francia

En 1513 abandona Milán y viaja a Roma buscando el mezenazgo del papa León X de Médici, pero queda algo defraudado al no recibir ningún encargo importante en un ambiente artístico dominado por Miguel Ángel y Rafael.

Una de sus últimas pinturas será San Juan Bautista (1513), en la que utilizará como modelo a Salai.

En 1516, acompañado de Melzi que se había convertido en su secretario y ayudante, se traslada a a Francia invitado por el rey Francisco I que, fascinado por el artista, le nombra “primer pintor, primer ingeniero y primer arquitecto del rey”. Durante esta época, Leonardo ya no tiene la necesidad de pintar y lleva una vida acomodada en el Castillo de Cloux cerca de Ambois donde muere en 1519.